GENTE ORDINARIA CON HISTORIAS EXTRAORDINARIAS

¡No se necesita tener poder, dinero o talento extraordinario para hacer la diferencia! Si no lo crees, considera estas tres historias de mujeres que pasaron a la historia por su valentía e integridad.

Juana de Arco (1412 – 1431) – De acuerdo a los historiadores, Juana vivió en el pueblo Francés de Domrémy y era la hija de un campesino llamado Jacques d’Arc. Como era típico en las familias campesinas de la era medieval, Juana no sabía leer ni escribir. Creció durante la turbulenta Guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra; poco después de que nació Juana, Inglaterra invadió a Francia y usurpó el trono. A la edad de 16 años, Juana se presentó en secreto y disfrazada ante el destronado príncipe de Francia, el Delfín Carlos VII, y le pidió que le permitiera a ella ayudar a expulsar a los ingleses y reunificar Francia bajo la corona francesa. Desafiando su papel de muchacha campesina, se vistió con ropas de hombre, dirigió la armada a través de las líneas enemigas y exitosamente hizo retroceder a las fuerzas inglesas. Fue capturada por los ingleses y quemada en la hoguera. Sin embargo, su valentía y piedad dieron fruto. Carlos VII retuvo su corona, el nombre de Juana fue absuelto, y eventualmente ella fue reconocida como mártir y héroe nacional. Fue canonizada como santa por la Iglesia católica y hoy en día es considerada la santa patrona de Francia.

Annie Besant (1847 – 1933) – Con valentía similar aunque filosofía muy distinta, Annie Besant luchó a favor del cambio social y político durante la cúspide de la época victoriana. Cuando Annie tenía cinco años, su padre murió y dejó a la familia en la pobreza. Gracias a la generosidad de un amigo de la familia, Annie pudo recibir una educación. Se casó a los 19 años con Frank Besant, un clérigo anglicano que muy pronto mostró ser demasiado conservador para ella, quien no estaba de acuerdo con las costumbres victorianas en lo relativo a las esposas. Annie fue autora reconocida, defensora abierta de los derechos de las trabajadoras y crítica de la Iglesia cristiana. Dejó atrás su fé cristiana y se separó de su marido; eso le permitió involucrarse a fondo con causas de su interés, como los derechos de la mujer, el control natal, los sindicatos, y la independencia de Irlanda y la India del gobierno británico. A pesar de que no tuvo títulos ni riquezas, hoy en día se le recuerda por el gran impacto que causó en el Reino Unido, Irlanda y la India

Rosa Parks (1913 – 2005) – Rosa Louise McCauley nació en Tuskegee, Alabama. Creció en los años 1930 en Alabama, donde la segregación racial en las escuelas públicas y otros sitios obligaba a que las personas blancas y negras (o de color) se mantuvieran separadas. Las oportunidades y los sitios para la gente de color eran de calidad muy inferior. Después de casarse con Raymond Parks, peluquero de profesión, los dos se involucraron en causas para la defensa de los derechos de las personas de color y la prevención de injusticias. A Rosa se le conoce por su acto valeroso ocurrido el primero de diciembre de 1955, cuando se rehusó a ceder a un hombre blanco su asiento en el camión. Cuando se subió al camión, se sentó en la primera fila de la sección “de color”. Pero después de un rato, todos los asientos para gente blanca estaban ocupados y esto obligó a que algunos pasajeros blancos quedaran de pie. Como era costumbre y para asignar más asientos para gente blanca, el chofer del camión movió el letrero que designaba el inicio de la sección para personas de color y pidió a que los pasajeros negros en esos lugares se cambiaran de asiento. Sin embargo, Rosa Parks no se levantó ni se movió, diciendo: “No creo que yo deba levantarme.” En consecuencia, Rosa fue arrestada; pero la noticia cundió como el fuego y Rosa Parks se convirtió en héroe del movimiento de los derechos civiles del siglo veinte.